miércoles, 16 de enero de 2013

Perfecta.

No existe tal cosa.

Toda profesión tiene algo que no es placentero, pero es inevitable. Lo único que te motiva a seguir con tu decisión, es lo bonito. Eso sí, cuando algo te gusta, apoderándose de tus deseos e inquietudes más profundas, no importan cuántas ni cuáles penas tengas que pasar.

Es como casarte con tu estilo de vida. Soportas todo. No intentas comprender. Simplemente sabes que es parte del contrato, que volverías a firmar si fuera preciso. 

Cómo lamento que la gente renuncie; que no ame su obra; que se divorcie. Es lo más parecido al tan solicitado suicidio, pero en vida. 

Es normal creer en utopías, pero es de gente decente (siempre decía mi abuelo) dejar de creer a tiempo; antes de perder lo más valioso.


- Mauricio Hernández Cedillo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo Mau. Muy buena entrada.