viernes, 18 de febrero de 2011

Don Leonardo Díaz

- Yo ya quiero que Diosito me recoja.
- ¿Pero por qué?
- Mira, cuando uno envejece va perdiendo la vista. ¡Va perdiendo la memoria!. Yo cuando estoy en mi casa, estoy en la sala, me paro a la cocina, y digo "¿a qué vine?", y no me acuerdo. Es muy triste. Por eso yo ya me quiero ir. Ya no quiero estar aquí.
- Nombre, pues si a mi también me pasa eso, y soy joven. Para que vea, que a cualquiera le pasa.
- Por eso, pero uno que ya tiene tanta experiencia ya se siente realizado. Ya que me recoja Diosito.
- ¡Todavía no te quieren allá...!
- Pero he vivido mucho. Eso sí. Las experiencias que uno va juntando a lo largo de su vida, es lo que hacen a uno. Me acuerdo cuando tenía catorce años, estaba yo de mojado, allá por Canadá. En aquel tiempo habían muchos mexicanos por allá. Muchos braseros. Trabajé en una granja, ordeñando vacas, en los campos. Un día, estaba buscando un buen trabajo. Estaba haciendo fila para llenar un formulario. Nomás, que, era difícil en ese entonces, yo no hablaba inglés, ni había estudiado. En eso, se me acercó un gringo, me puso su mano en mi hombro y me dijo "You want to work?", le dije, "yes sir", y me dijo, pues vente, me ayudó a llenar el formulario, y trabajé con él.

Eso es lo bonito. Nombre, aprende mucho uno. Mucho. Y conocí muchos lugares. Fui a Milwaukee, a Nuevayor, a Chicago, a Ohio, a Detroit. Pero yo tenía un vicio muy grande. Nunca lo pude dejar. El baile. Y otro vicio. El deporte. Yo creo que por eso sigo aquí. Recorrí muchos lugares corriendo. Pero ese señor con el que trabajé, nos hacía un baile a todo el personal, cada año. Me acuerdo de uno en especial. Me acuerdo de varios. Pero de uno en especial. Es que, las gringas son como plumas. Para donde sopla el aire, vuelan. Me acuerdo que en ese baile vi a una muchacha gringa muy guapa, y le dije "you want to dance?", quieres bailar, y me dijo"with love, or without love?".


- Mauricio Hernández Cedillo

1 comentario:

David Villarreal G. dijo...

esa tristeza tan patente en los recuerdos de los viejos.. lo mejor es oír sus historias.. muy bueno mauricio! ese estilo rulfesco va muy bien con tus historias..